Pequeña Serenata Nocturna

13.4.09

¡Qué pronto ha acabado todo! Qué lejos suenan ya los tambores y las trompetas. Me toco el hombro y trato de revivirlo pero el dolor ya no está. Un año mas la Virgen de las Lágrimas ha bailado marcando mi cuerpo por unos días, mi alma para siempre. Y recuerdo con nostalgia y alegría esas tardes de limonada y procesiones con C, en su cara reflejada la emoción de ver su paso del Expolio llevado por sus compañeros mientras él se conforma con mirar por este año. Y R complaciente llevándonos y trayéndonos de un lado a otro. Me visitan fantasmas del pasado, los que ya no están y los saludo sonriente igual que a los que siguen. Vuelve la sensación de estar en casa, los paseos por la ciudad que es mía, las caras conocidas, las risas... y esta vez además una maldición que se rompe. Que vuelva la Semana Santa siempre, por favor

2.3.09

Pedía siempre por la misma zona. Aunque en realidad no pedía, se limitaba a mantener extendida su ancha mano, callosa y sucia. Nunca hablaba, no te daba las gracias si le dabas algo ni protestaba si pasabas por su lado sin hacerle caso. Simplemente permanecía allí, ausente, con su cara sucia, su pelo largo y grasiento, la barba y aquel abrigo/gabardina, no se sabía muy bien qué era ya que el tiempo y la falta de lavados lo había convertido en una masa informe. Se colocaba allí, en una esquina del centro y veía la vida pasar.
Todos le conocíamos, era una parte mas de la vida en la ciudad, tan permanente e inmutable como la catedral, como el palacio de los Guzmanes, como el Barrio Húmedo.Y corrían, cómo no, innumerables leyendas sobre él. Una contaba que había sufrido algún mal de amores, otra hablaba de que era un hombre tremendamente inteligente cuya mente habría sufrido un vuelco. Pero en realidad nadie lo conocía de verdad. Alguien intentó una vez alcanzar su alma, desvelar su espíritu y le pintó en un cuadro. Y era él, perfectamente reconocible pero tan impenetrable como en la vida real.
Nunca nadie se metió con el. No hubo insultos, ni burlas, creo que había un pacto tácito y no hablado entre toda la ciudad de protección tanto de día por las calles como por las noches cuando dormía en los cajeros. Las monjitas de Cáritas se lo llevaron mas de una vez con ellas, le daban comida caliente y una cama para que pudiera dormir resguardado del intenso frío invernal. Pero él no quería, nunca aguantaba mas de un par de días. El necesitaba sus calles, su aire frío, sentirse libre, ver la vida pasar.
Un día desapareció, de repente dejamos de encontrarle por sus calles. Supimos por el periódico que se había puesto enfermo y al final murió. Y todos sentimos, todos estuvimos de acuerdo en que habíamos perdido un pedacito de la ciudad.

24.2.09

Memoria vs Nostalgia

A veces la memoria y la nostalgia se aúnan y te juegan malas pasadas. Juegan al escondite, a enredarse y desenredarse, y una te sopla en la oreja mientras la otra te besa en la nariz. Y entonces ya no sabes qué es qué, cuánto es recuerdo, cuánto ocurrió y cuánto es deseo de que hubiera ocurrido.
Hubo un tiempo en que un golpe en la pared significaba “ven, quiero verte”, una taza de te se convertía en una fiesta y una litera era un universo, un tiempo en que la vida empezaba y terminaba en ambos extremos de una calle y donde la oscuridad siempre traía risas y momentos inesperados.
Hoy vuelvo la vista atrás y extraigo del todo lo importante, y de esto lo bueno, y de lo bueno lo que aun me conmueve. Y una vez todo desmenuzado vuelvo a empezar cuando descubro que aún puedo recrearme en aquellos momentos, en aquellos olores, en aquellos recuerdos... Y siento que se impone la memoria, que todo aquello existió, que no lo imaginé. Pero me mata la nostalgia.

20.7.08

A Peter Pan

Hace años que se lo debo porque hace años que nos conocemos sin saber apenas nada el uno del otro. Tampoco hace falta, sabemos lo suficiente: yo se que se enrabieta si hago comentarios despectivos y genéricos sobre los hombres, el sabe que lo hago para chincharle. También se que es muy inteligente y extremadamente creativo, que cree en las hadas y en el amor, que tiene un punto de locura y un mucho de cariño para repartir. El sabe que yo siempre estoy.
Y así, entre conocernos sin conocernos va pasando el tiempo. Y ni éste ni la distancia importa, porque lo que sea que nos une, lo que sea que mantiene ese hilillo invisible entre nosotros se mantiene vivo. Y entre mensajes cortos y pensamientos nos damos apoyo cuando lo necesitamos, y nos mandamos un beso y un guiño cuando todo va bien y mientras, sigue pasando el tiempo.
Y seguimos estando

24.5.08

Ha sido una semana de (cyber)reencuentros; por un lado D. mi amiga de la infancia, de siempre, mi amiga del alma a la que hace como 15 años que no veo. Por otro, H, G y M desde la otra punta del mundo y con los que pasé hace 10 años uno de los mejores momentos de mi vida. Y con los reencuentros han llegado también los recuerdos que se han avalanzado sobre mi en tropel y me tienen la cabeza bullendo a mil por hora y una sonrisa de oreja a oreja en la cara.
¡que grande es internet, coño!

21.5.08

7 meses

Durante 7 meses, 7 meses escasos de hace ya tiempo la vida se convirtió en una aventura brutal; los días no se vivían, se apuraban de una forma salvaje, descontrolada. Cada minuto era un misterio que se consumia con avidez. Porque durante 7 meses, no mas, estuvimos mas vivos de lo que volveremos a estarlo nunca, el mundo fue nuestro para hacer lo que quisimos con el, y fuimos inmortales.

28.4.08

Una de colores..

Donde yo trabajo habrá un 70% de personal extranjero. Hay de todas partes; Inglaterra, Holanda, Rumanía, India, Argentina, Colombia, Senegal, Polonia, Cuba… Algunos llegaron a España de vacaciones y simplemente se quedaron, otros vinieron en busca de un futuro mejor, alguno mas cuenta cómo en una salida “oficial” de su país decidieron desertar y ahora llevan años sin ver a su familia porque no pueden regresar.
Hay de todos los colores, del blanco mas blanco al negro mas oscuro pasando por toda una gama de tostados. Y a mi, me encanta. En un mundo que deriva sin remedio hacia la multiculturalidad mas absoluta, a mi me fascina lo que cada uno de ellos me aporta en lo referente a sus costumbres, personalidad, lo que te cuentan de sus países, sus vidas…Jamás hemos tenido problemas entre nosotros, y tan pronto nos juntamos para ir a un restaurante colombiano como nos ponemos un sari para ir a una celebración típica hindú, lloramos y juramos mantenernos en contacto cuando alguien regresa a su país y acogemos a los nuevos con montones de preguntas y ningún prejuicio. Cuando yo les llamo cariñosamente sudacas y guiris, ellos me responden con cosas aun peores, y nos partimos de la risa. Y yo cada día entiendo menos por qué a algunos se les hace tan difícil entender que esa relación que mantengo con ellos es lo que hace que me levante cada día con una sonrisa
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